Almodóvar, de obra de autor a marca de autor…

El estreno de “La piel que habito”(2011), última película de Pedro Almodóvar, una vez más dividió las aguas. Ni la visita del Papa, ni un Barça-Madrid. Hace dos semanas, se corean sin césar, las dos mismas frases : – “La piel que habito”, ¡ me gustó!,  La piel que habito, ¡ no me gustó !. La psicosis colectiva  me llevó a encontrar razones para comprender, ¿ por qué el director mas querido de los españoles y emblema del cine español moderno es, cada vez, más aclamado fuera  y menos valorado dentro?.

A la hora de analizar una obra soy muy fan de la “teoría del autor”. Suele ser la más requerida para interferir líneas de análisis de un texto fílmico. Surgió en París, en los años 50, promovida por el teórico André Bazin y apoyada por algunos de los directores que formaron parte, de la bautizada “Nouvelle Vague” y fundaron la prestigiosa revista “Cahiers du Cinéma”.  El director supervisa y escribe el argumento visual y auditivo, por ello, es el responsable último de la obra. A su vez, la obra se ve completamente atravesada por el marco teórico y el contexto socio-cultural y psicológico del cineasta que así, le imprime la huella de autor, su estilo diferenciador y categorizable . El autor, se analiza como tal, a partir de la totalidad de su filmografía.

Corrían los años 80, en España, desde la productora “El Deseo” nacían  películas como : “La ley del deseo”(1986), “Mujeres al borde de un ataque de nervios”(1988) o ¡Átame!(1989). Presentaban una visión diferente, provocativa y de vocación rupturista. El alto contenido naturalista rompía con el costumbrismo burgués del cine castizo. Almodóvar, siempre director y guionista de sus películas,  comenzaba a posicionarse así, como el nuevo “enfant terrible” y el autor más trasgresor del cine europeo moderno. Pedro decidió, desde un primer momento, retratar y narrar una realidad costumbrista, pero marginal, condimentada con altas dosis de humor negro, con personajes mas humanos y cercanos que conectó íntimamente con  un público español, que después de varias décadas, veía en la pantalla, una realidad que no le era tan ajena y con un público internacional, que si bien, no siempre comprendía el humor, descubría una España graciosa, pintoresca, a veces profunda y diversa, muy lejana de la proyectada hasta entonces.

“Mujeres al borde de un ataque de nervios”(1988) sería su primer contacto con el Oscar , marcaría el inicio de su proyección internacional y el despegue de “El Deseo”, su productora (que comenzó independiente pero terminó bien dependiente). Para muchos especialistas, “Kika”(1993) y “La Flor de mi secreto”(1995) serían las responsables de un estancamiento de la carrera internacional. “Todo sobre mi madre” (1999)  marcaría el sismo en la carrera y la filmografía de Almodóvar, (a pesar de la no muy acertada interpretación de Cecilia Roth, amiga de Pedro y mujer, en ese momento, de Fito Paéz, uno de los productores asociados) Cannes, Hollywood y sigue la lista…

Rápidamente, Pedro comprendió que para avanzar (especialmente en América), debía dejar de hacer obra, alejarse de su cine de autor costumbrista ibérico e irónico y pensar en términos de marca. Con nuevas estrategias, Almodóvar se consolidó como marca relevante y  posicionada internacionalment. Esto sucedía, porque a cambio, entregaba un producto modificado, adecuado para otros mercados, según el gusto y los requerimientos de esos nuevos espectadores. Almodóvar deja de comunicar con el público que lo vio nacer e hizo madurar como artista. Pedro comienza a narrar historias y crear personajes para otros. Ahora, los extranjeros lo comprenden mejor pero los españoles menos. Existe nostalgia del pasado, se siente un vacío y una falta de conexión recurrente en algunas de sus últimas obras.

Estoy muy a favor de la evolución y los cambios de registros en la carrera de un autor, pero tal vez, lo que genere decepción es que dicha evolución no se perciba como tal, descubramos  intenciones encubiertas y dejen de narrarnos emociones para pasar a contarnos estrategias. Concuerdo con que la autoría, nada tiene que ver con el presupuesto o los recursos económicos para financiar una película, pero si la política de autor es el proceso analítico que toma el factor personal como criterio de referencia, cuesta comprender que el mismo director que dio vida a personajes tan humanos y entrañables pretenda conectar con la historia del facineroso y perturbado Dr Robert Ledgard (pero nació en Brazil y vive en Toledo). Almódovar complejizó su narración pero no fidelizó a un público que lo idolatra y sigue esperando un texto fílmico que de continuidad a su  obra.

Boris Tomasenvski habló de autores sin biografía y autores con biografía. En el segundo grupo podría incluirse a Pedro Almodóvar, figura pública, se conoce su vida y obra, supera los valores cinematográficos pero habría que evitar, que el marketing que se implementa, muchas veces para expandir el fenómeno, destruya al autor por ende a la obra.

About St Xavier Octavius

This fan of reincarnation has evidences to have lived during the XVII Century, in the renaissance Florence, and in the romantic Paris of XIX. Of diverse but complementary educational background, graduated in International Relations and International Trade majored in Journalism, Strategic Communication and Coolhunting. Is a Film Critic, speaks several languages and has lived in Buenos Aires, Rio, NYC & Paris, actually lives in Barcelona where continually travel throughout Europe. This curious, Gemini and argentinian has founded FRONTROW and met in the Coolhunting the passion for Trends Analysis and the synthesis of his experience and background. From 24hcoolhunter talk about communication & the power of trends cult.
This entry was posted in L'air du Temps and tagged , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.